Calcula tu gasto calórico diario real
Tu gasto calórico real, calculado desde tus hábitos. No una estimación genérica — el número que necesitas para que los datos tengan sentido.
El TDEE es la cantidad de calorías que quemas al día teniendo en cuenta tu cuerpo, tu trabajo y tu actividad real. Es el número de partida para cualquier objetivo — perder peso, mantenerlo o ganar músculo. Sin él, contar calorías es adivinar.
Esta calculadora usa las fórmulas Mifflin-St Jeor y Katch-McArdle y cruza tu nivel de actividad real — no solo "sedentario o activo" — para darte un resultado útil de verdad.
Tu TDEE es tu punto de equilibrio: si comes exactamente esas calorías, tu peso se mantiene estable. A partir de ahí, el objetivo marca la dirección.
Para perder peso, un déficit de 300–500 kcal diarias es el rango que da resultados sin sacrificar músculo ni energía. Déficits mayores funcionan a corto plazo pero son difíciles de sostener.
Para ganar músculo, un superávit de 200–300 kcal es suficiente si el entrenamiento es consistente. Más no es mejor — el exceso se convierte en grasa, no en músculo.
Para mantener, el margen real es ±100–150 kcal del TDEE. Los días que te pases y los días que te quedes corto se promedian solos a lo largo de la semana.
La mayoría de calculadoras te dan un número y asumen que es permanente. No lo es.
Cuando pierdes peso, tu TDEE baja — porque hay menos cuerpo que mantener. Cuando aumentas el músculo, sube. Cuando cambias de trabajo o de rutina, cambia. Una calculadora te da el punto de partida; los datos reales te dicen cuándo recalibrarlo.
La señal más fiable es simple: si llevas 3 semanas comiendo por debajo de tu TDEE calculado y el peso no se mueve, el número real es más bajo de lo que calculaste. Baja 100–150 kcal y observa.
Saber tu TDEE es el primer paso. El segundo es registrar lo que comes de forma que tenga sentido con ese número — sin buscar entre 47 versiones distintas del mismo plato, sin estimaciones que no reflejan cómo comes tú.
Caliro usa tu TDEE como base y ajusta las estimaciones según tus hábitos reales. Si siempre comes la misma tortilla y la corriges, el sistema aprende. Con el tiempo, los números cuadran.